Y como lema la Paz

 

 

La comunidad monástica
es una comunidad en marcha,
en búsqueda de Dios,
al servicio del pueblo,
donde, en la dinámica de la paciencia,
va creando lazos de comunión
con los hombres.


La paz a la que el monje aspira,
lema benedictino por excelencia,
nada tiene que ver
con las falsas alegrías de una vida fácil.

 

Supone un escuchar,
lo que nos pide Cristo hoy
y lo que esperan de nosotros los hombres:

la paz en nosotros mismos,
la paz en nuestra comunidad,
la paz entre los hombres,
la paz con el mundo de las cosas
y la paz con Dios"

 

Mensaje de los Abades benedictinos

 

"Mi paz os dejo, mi paz os doy". Juan, 14, 27