Viviendo de nuestro trabajo

 

 

Ocupa un lugar muy importante en

nuestra vida pues nos hace vivir de

manera digna y solidaria,

colaborando en la

acción creadora de Dios.


 

Nuestro trabajo es signo

de solidaridad y expresión

de pobreza ya que trabajamos

para sustentarnos y compartir

lo nuestro con los más necesitados.

 


 

"Seran verdaderamente monjas si viven del trabajo de sus manos". 

    Regla Benedictina 48, 8