Cristo - Sonetos - Cuando me postro

Cuando me postro ante tu hermosa talla,

me pregunto, Señor, si aún estás vivo;

si estás por el dolor entumecido

o de la muerte has cruzado la raya.

 

Clavado en una cruz y ensangrentado,

en varón de dolores convertido, 

a pesar de tu talle, tan fornido,

eres como un cordero degollado.

 

¿Vives o mueres, mi Jesús amado?

Esos tus ojos grandes, tan abiertos,

me han dado la respuesta más cumplida.

 

No sólo tú resucitado,

Eres ya, por encima de los tiempos,

nuestra Resurección y nuestra Vida.

 

- Joaquín L. Ortega -