Arte-Iglesia

UN MONASTERIO CON VALOR ARTÍSTICO

 

La iglesia abacial presenta al exterior una traza compleja por la mezcla de elementos de distintas épocas, si bien su plano general corresponde al gótico del siglo XIII. Tiene un ábside semicircular en el que se halla el retablo mayor, obra del siglo XVIII, expresamente construido para ese lugar. En los capiteles extremos se aprecian huellas dejadas porotro retablo anterior.

 

En el claustro se conservan las tablas con relieves correspondientes a este elemento, que representan a San Bernardo, la Asunción-Coronación de la Virgen, San Benito y Santa Escolástica, San Jerónimo, San Juan, otro santo indeterminado y la Anunciación.

Tradicionalmen te se ha atribuido el Sagrado a Domingo de Amberes.

En el presbiterio se halla una interesante pintura barroca en la que se narra el ya mencionado legendario martirio de la comunidad de monjas por los sarracenos. En el absidiolo de la cabecera se halla la capilla de los Manrique. En ella se encuentra el sepulcro de Garci Fernández Manrique,Teresa de Zúñiga y su primogénito Pedro Fernández de Manrique, restauradores del monasterio a finales del siglo XIII. Sus estatuas yacentes están talladas en madera de nogal y fueron realizadas a comienzos del siglo XIV.

Teresa de Zúñiga y su primogénito Pedro Fernández de Manrique, restauradores del monasterio a finales del siglo XIII. Sus estatuas yacentes están talladas en madera de nogal y fueron realizadas a comienzos del siglo XIV.

Entre las obras del monasterio sobresale el impresionante Cristo románico tallado en madera, realizado a finales del siglo XI. Es una talla de tamaño natural, estilizada y con cierto aire manierista.

El monasterio guarda una imagen de una Virgen gótica tallada en marfil, bajo la advocación de la Aparecida, cuya antigüedad puede remontarse a la primera mitad del siglo XIV.

El claustro mantiene la austeridad del conjunto, con arcos escarzanos que descansan en pilastras sin capitel ni adornos, salvo una imposta rectangular y llana. Hay algunas tablas con relieves de gran valor artístico, algunas de las cuales se cree que pertenecieron al primitivo altar mayor del siglo XVI.

El monasterio, en lo fundamental, fue construido en el siglo XVII. La portada y el claustro son de estilo clasicista.