Domingo 5 Pascua - A 2026

domingo 5 Pascua 2026Juan 14, 1-12

“No se turbe vuestro corazón; creed en Dios y creed también en mí”. Es una palabra para los momentos de incertidumbre, cuando no vemos claro el camino o nos sentimos desbordados por la vida. No es una exigencia, sino una invitación a la confianza.

Esa confianza tiene un rostro concreto: Jesús. Por eso puede decir: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”. No solo nos indica un camino, sino que Él mismo se hace camino con nosotros, acompañando nuestros pasos incluso en la oscuridad.

Jesús nos revela también el sentido profundo de nuestra vida: “En la casa de mi Padre hay muchas moradas… voy a prepararos un lugar”. No caminamos hacia la nada, sino hacia una vida de comunión y de acogida que sostiene ya nuestro presente.

Y en el centro de todo, nos muestra el rostro de Dios: “Quien me ha visto a mí ha visto al Padre”. Dios no es lejano ni abstracto, sino cercano y visible en la vida de Jesús.

De ahí nace la llamada a la fe viva: quien cree en Él no se queda quieto, sino que continúa sus obras en el mundo, haciendo presente el amor, la esperanza y la vida.

Hoy el Señor nos invita simplemente a confiar: no porque todo esté claro, sino porque no caminamos solos.