Ascensión del Señor - A 2026

ascension2026Mateo 28, 16-20

En la solemnidad de la Ascensión del Señor contemplamos a Cristo que vuelve al Padre sin dejar de permanecer junto a nosotros. Su subida al cielo no significa ausencia, sino una presencia más profunda y universal. Él lleva nuestra humanidad hasta Dios y abre para todos el camino de la esperanza.

Que esta fiesta nos ayude a levantar la mirada por encima de las preocupaciones diarias, sin huir de nuestras responsabilidades, pero recordando que nuestra vida tiene un destino eterno. Estamos llamados a caminar por la tierra con el corazón puesto en el cielo.

La Ascensión nos recuerda también que somos enviados. El Señor confía en nosotros para continuar su obra en el mundo. Cada palabra buena, cada gesto de misericordia y cada servicio humilde pueden convertirse en anuncio del Evangelio.

Que no vivamos una fe triste ni encerrada en nosotros mismos. Cristo resucitado sigue actuando en medio de su Iglesia y acompaña cada paso de quienes confían en Él. Allí donde parece haber oscuridad, el Señor sigue encendiendo esperanza.

Pidamos la gracia de vivir con serenidad y confianza, sabiendo que Jesús permanece con nosotros todos los días. Y que, mientras esperamos la fuerza del Espíritu Santo, aprendamos a ser testigos valientes, sencillos y alegres del amor de Dios en medio del mundo.