Domingo 3 Pascua - A 2026

domingo 3 pascua 2026Lucas 24, 13-35

Los discípulos de Emaús caminan tristes y desorientados, alejándose de Jerusalén porque la cruz ha roto sus esperanzas y no logran comprender lo vivido. Sin darse cuenta, están también alejándose de la comunidad y de la fe.

En ese camino, Jesús se hace presente y camina con ellos, aunque no lo reconocen. Así también nosotros muchas veces avanzamos en la vida sin advertir su compañía, atrapados en el dolor, la duda o la decepción. Y, sin embargo, Él permanece cercano, paciente y fiel.

Jesús les ayuda entonces a releer su historia a la luz de las Escrituras: les muestra que la cruz no era el final, sino un paso hacia la vida. Su Palabra despierta sus corazones y les devuelve la esperanza, enseñándonos que también nuestras heridas pueden ser iluminadas desde dentro por Dios.

Al partir el pan, finalmente lo reconocen. La fe madura en ese encuentro donde la Palabra prepara el corazón y la Eucaristía revela la presencia del Señor. Entonces todo cambia: la tristeza se convierte en alegría y el desánimo en misión.

Regresan a la comunidad para anunciar lo vivido, porque quien se encuentra de verdad con Cristo ya no puede seguir igual. También hoy, Jesús sigue caminando con nosotros en nuestros propios caminos de Emaús, sosteniéndonos con su Palabra y con su Pan.