Santísima Trinidad - A 2026
La solemnidad de la Santísima Trinidad nos invita a contemplar el misterio más profundo de nuestra fe: Dios es Padre, Hijo y Espíritu Santo, un solo Dios en comunión perfecta de amor. El Evangelio que acabamos de escuchar no intenta explicar filosóficamente este misterio, sino mostrarnos cómo actúa Dios en favor de la humanidad.
Jesús dice: “Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo único.”
Aquí descubrimos el corazón de la Trinidad: el Padre ama al mundo, el Hijo se entrega para salvarlo y el Espíritu Santo hace posible que ese amor transforme nuestra vida. Dios no permanece lejano; entra en nuestra historia para ofrecernos salvación y vida nueva.



