Domingo 2 Cuaresma - A 2026
El Evangelio del II Domingo de Cuaresma nos regala la escena luminosa de la Transfiguración, en la que Jesucristo deja ver por un instante la gloria que habita en Él. En medio del camino cuaresmal, la Iglesia nos recuerda que la conversión no es un camino hacia la tristeza, sino hacia la luz de la Pascua. Antes de la cruz, el Señor fortalece la fe de sus discípulos —y también la nuestra— mostrándoles quién es realmente.
Jesús sube al monte con Pedro, Santiago y Juan. También nosotros necesitamos subir, es decir, buscar momentos de silencio y oración para encontrarnos con Dios. Solo quien se detiene puede ver con claridad. La Transfiguración nos enseña que, aunque en la vida haya oscuridad y esfuerzo, la última palabra la tiene siempre la gloria de Dios.



