Domingo 33 - C 2025
En el Evangelio de hoy, Jesús contempla el templo admirado por todos y anuncia que un día no quedará piedra sobre piedra. Sus palabras no buscan infundir miedo, sino liberarnos de la falsa confianza que ponemos en lo que pasa. El Señor nos recuerda que ninguna seguridad humana es definitiva: ni las estructuras, ni los éxitos, ni lo que aparenta ser sólido. Todo eso puede caer. Y cuando cae, no es señal de la ausencia de Dios, sino ocasión para descubrir qué sostiene realmente nuestra vida.
Jesús advierte sobre confusiones y falsas voces que intentarán ocupar su lugar. Ese es quizá el gran desafío: en momentos de crisis, cuando algo se derrumba, escuchar al verdadero Maestro.




