Solemnidad de Todos los Santos - C 2025
Hoy celebramos una de las fiestas más hermosas de nuestra fe: el Día de Todos los Santos. Es una oportunidad para reconocer que la santidad no es un privilegio de unos pocos, sino una llamada universal que Dios dirige a todos sus hijos. La santidad no consiste en hacer cosas extraordinarias, sino en vivir lo ordinario con amor extraordinario.
Los santos fueron personas que descubrieron que la verdadera felicidad nace del encuentro con Dios. Por eso apostaron su vida entera al Evangelio, con valentía, con perseverancia, y también con alegría. Algunos brillaron con obras visibles, otros vivieron en el anonimato, pero todos experimentaron que entregarse a Dios transforma la existencia y le da un sentido que nada en este mundo puede quitar.




