Domingo XXVIII - B
Hoy Marcos nos narra el Evangelio del joven rico que se acerca a Jesús y le pregunta qué tiene que hacer para heredar la vida eterna.
El episodio está narrado con intensidad especial. Jesús se pone en camino hacia Jerusalén, pero antes de que se aleje de aquel lugar, llega “corriendo” un desconocido que “cae de rodillas” ante él para retenerlo. Necesita urgentemente a Jesús.
No es un enfermo que necesita curación. No es un leproso que, desde el suelo, implora compasión. Su petición es de otro orden.





