Jesucristo, Rey del Universo - C 2025
Hoy celebramos a Cristo Rey contemplándolo en un lugar que desconcierta: la cruz. No lo vemos revestido de poder humano ni rodeado de honores, sino clavado en el madero, humillado y aparentemente derrotado. Sin embargo, es justamente ahí donde se revela la verdad de su reinado. Jesús no reina imponiéndose, sino entregándose; no salva bajando de la cruz, sino permaneciendo en ella por amor. Su corona de espinas y su trono de madera nos muestran que el Reino de Dios no se sostiene en la fuerza, sino en la misericordia.
A su alrededor todos repiten el mismo desafío: “Sálvate a ti mismo”. Creen que el Mesías debería probar su grandeza escapando del sufrimiento.




