Pentecostés - B 2024
Después de la celebración de la Ascensión y a los cincuenta días de la Pascua celebramos hoy el domingo de Pentecostés. Jesús que había dejado físicamente a los suyos, les prometió la llegada del Espíritu, el cual permanecerá siempre con ellos. Asumida la Resurrección, cuando la Iglesia está comenzando a formarse, el Espíritu Santo pasó a ser el protagonista de la salvación. Él se encarga de recordarnos el mensaje de Jesús; Él nos guía a la hora de interpretarlo de modo que siga siendo actual en el mundo de hoy y de todos los tiempos; Él es el que nos impide anclarnos en el tiempo y no evolucionar en lo que hay que evolucionar; Él nos purifica, nos enardece y nos templa para los duros trabajos del evangelio.
Escuchar la voz del espíritu no siempre es fácil. Se requiere mucha sinceridad ante nosotros mismos y ante la palabra de Dios. Alguna vez puede ser que creamos que nos habla, o que le escuchamos y lo que escuchamos de verdad es lo que nos gustaría oír.